El Bikepacking: ciclismo de mínimos para una experiencia de máximos

El Bikepacking: ciclismo de mínimos para una experiencia de máximos

Ibán Vega, el autor de este artículo, recoge diariamente en su blog «El Cuaderno de JoanSeguidor» su experiencia como redactor en las revistas Ciclismo en Ruta, Ciclismo a Fondo y Meta 2Mil. También fue colaborador de Radio Marca, jefe de prensa de la Federación Catalana de Ciclismo y colaborador en guiones televisivos del programa «A Ritme de Pedal» que retransmitió la televisión catalana.
En esta ocasión nos habla del bikepacking, una nueva forma minimalista de viajar y descubrir nuevos lugares montado sobre la bicicleta.

iban de joanseguidor.com

En la historia del bikepacking se parte de una base, es un ciclismo básico, una vuelta los orígenes, al placer de ciclar sin guía ni ruta, ni horario, incluso sin albergue esperando… es el culto al primer ciclismo, al excursionismo sobre ruedas, con la compañía justa, cuatro o cinco buenos amigos, con quienes compartir polvo, camino y anécdotas al raso, respirando aire ajeno a las multitudes, bebiendo de la intimidad y saboreando instantes que seguramente no experimentábamos desde niños.

Para ello se impone eso, lo práctico, lo mínimo.

bici bikepacking

La bicicleta adecuada parece la gravel, cualquier modelo excursionista, cómodo y veloz cuando se necesite, buscando rutas sencillas, caminos sin asfaltar y algún single track, pero sin complicaciones, porque viajamos con nuestro complejo de caracol a cuestas, el decir con ropa, recambios, tienda de campaña y todo eso repartido por el cuadro. Una ruta complicada puede llevarnos por kilómetros apeados de la bicicleta, y ese no es el objetivo.

Aunque si el itinerario se prevé complicado, una bicicleta de montaña es una opción totalmente válida. La elección es importante, es de inicio, de salida y condicionará toda la ruta.

Lo indispensable para el camino

Luego hablamos de ropa, primero de recambios y todo aquello que seguro no hará falta yendo por senderos poco transitados. Cualquier piedrilla, cualquier recodo, un bache mal trazado puede arruinar el viaje, y en teoría no hay talleres cerca.

Por eso hay que ser muy cuidadoso con las trazadas y con la equipación de recambio, buenas cubiertas, un ancho interesante de rueda. Es importante saber del tiempo, para el dibujo de la rueda y para programar un poco el material a disponer.

Porque el en bikepacking, menos es más, sólo cabe ver las bolsas que se integran en la bicicleta para tomar conciencia de que, si no se calcula bien, tienes un problema.

Hay tres tipos de bolsas, es importante llevar las tres, pero cada una para una cosa.

Atrás, anclada al sillín, una bolsa alargada de unos 16 litros: es perfecta para dos o tres mudas, contemplad la casi segura obligación de limpiar y reponer la ropa por el viaje, otro conjunto para la bicicleta, ropa para la tarde y la noche, una prenda de abrigo, hay plumas y corta vientos que caben en el puño de la mano y poco más.

viaje bikepacking

Sobre esta bolsa apuntar que no se apoya sobre parrilla, ésta podría implicar alforjas en el bikepacking pero las alforjas no son útiles, añaden peso e inestabilidad a la ruta, por eso hay que elegir muy bien qué llevar.

Importante valorar que esta bolsa tenga un sellado para evitar que entre humedad por si llueve.

La bolsa del cuadro es alargada y cuelga de la barra horizontal de la bicicleta, si ésta no es de doble suspensión. Aquí caben unos cuatro litros de material más los diez de la bolsa que va en el manillar para completar un total de unos doce kilos de sobre peso para nuestra bicicleta.

¿Con tienda de campaña?

Entre los bártulos a tener presentes está la tienda de campaña. El bikepacking genuino se realiza con tienda de campaña, dormir al raso, o en un sitio tranquilo al abrigo de un pueblecito -ojo con los aficionados a arruinar las noches a los ciclistas-.

No obstante, la lenta pero segura proliferación del bikepacking se refleja en la creación de empresas locales, con un conocimiento muy concreto del terreno que os podrían ayudar en la gestión de un techo para dormir.

Esta opción no es mala para una primera vez, la naturaleza la tenemos idealizada, pero entrar en ella de sopetón a veces conlleva sustos y frustración.

El bikepacking, tan instalado en los Estados Unidos y el centro de Europa, puede ser un excelente introductor a un medio que, por circunstancias que todos sabemos, ha ganado mucho atractivo para perderse de vez en cuando.